Cada orca del catálogo de Orca Explorer está ahí porque alguien estaba mirando el mar. Alguien que llevaba la cámara encima, que reconoció que esa aleta valía la pena y que después se tomó el trabajo de subir la foto. Si alguna vez subiste un avistamiento, ese alguien sos vos.

Y desde hoy tenés tu lugar propio en la plataforma. Estrenamos el Perfil del Explorador.

Qué vas a encontrar

Lo primero son tres números que resumen tu recorrido: los avistamientos que registraste, las orcas que viste y las orcas que descubriste.

Ese último merece una explicación, porque es el que más nos gusta. Cuenta cuántos individuos entraron al catálogo por primera vez a partir de una foto tuya. Orcas que nadie había identificado antes, que hoy tienen perfil, código y nombre porque vos estabas ahí ese día. Es el número que convierte una salida al mar en un aporte concreto.

Tu mapa

Debajo aparece un mapa con todos tus registros ubicados en la costa.

Al principio es un punto. Después son tres. Con el tiempo, ese mapa empieza a dibujar algo parecido a un territorio propio: las zonas que frecuentás, la caleta a la que volvés siempre, ese lugar al que fuiste una sola vez y te encontraste con algo que no esperabas.

Las orcas que más viste

Hay una sección dedicada a los individuos que más veces te cruzaste, con su nombre, su código y su foto.

Son esas orcas que ya reconocés antes de mirar la aleta con atención. Cada una enlaza a su perfil completo, así que desde tu página podés saltar directamente a su historia: quién la vio antes que vos, dónde apareció después, cómo fue cambiando su aleta con los años.

Tus registros, uno por uno

También está el detalle completo de tus avistamientos: qué orca, qué día, en qué lugar.

Es tu propio archivo, ordenado. Lo que antes vivía disperso entre carpetas, discos y memorias de cámara, ahora está reunido y fechado en un solo lugar.

Los años

Al final hay un gráfico con tus avistamientos año por año.

Esta es la parte que más sorprende, porque muestra algo que de a una foto no se ve. Ahí aparecen los años en los que saliste mucho, los que casi no pudiste, la temporada en la que todo se dio. Es el relato largo de tu vínculo con estas orcas, contado en barras.

Tu presentación

El perfil se abre con tu foto y una breve descripción tuya, para que quien llegue sepa quién está detrás de esos registros.

Y al lado están los enlaces a tus redes: Instagram, YouTube, tu sitio web, tu correo. No es un detalle menor. Si sos guía, fotógrafo o trabajás con avistamientos, cualquiera que se interese por tus imágenes puede llegar directo a tu trabajo. Tus registros dejan de ser anónimos y pasan a tener una puerta de entrada hacia lo que hacés.

Por qué lo hicimos

Orca Explorer se construye con los aportes de mucha gente. Guías, fotógrafos, tripulantes, gente que estaba de paseo y tuvo suerte. Sin esos registros no hay catálogo.

Hasta ahora, la plataforma contaba la historia de las orcas. Nos parecía que faltaba la otra mitad: la de quienes las encuentran.

Además, el perfil es público. Eso significa que tu trabajo queda visible y atribuido, que otros exploradores pueden conocer lo que aportaste, y que si alguien quiere saber quién registró por primera vez a determinada orca, hay un nombre detrás de ese dato.

Entrá a ver el tuyo

Si ya subiste avistamientos, tu perfil está armado y esperándote. Vas a ver reunido, por primera vez, todo lo que aportaste.

Y si todavía no subiste ninguno, tu perfil también existe, pero está vacío. La primera foto lo empieza a llenar.