
Orca Explorer cruzó la cordillera. Y lo hizo de la mano de un guía chileno que conoce su mar. Cuando aparecieron las orcas, no se quedó en la foto del recuerdo: sumó sus registros al catálogo. Gracias a él, por primera vez tenemos orcas avistadas en aguas chilenas. Esta es la historia de ese encuentro, y de por qué nos entusiasma tanto.
Un día especial en Chañaral de Aceituno

Para Juan Pablo González Morales, salir al mar es parte del oficio. Es guía e intérprete en Turismos Orca, la empresa familiar que lidera su padre y que ofrece salidas de avistamiento de fauna marina en Caleta Chañaral de Aceituno, en el norte de Chile.
El 4 de julio de 2026 salió, como tantas veces, en una excursión de avistamiento de cetáceos. En estas aguas, las orcas aparecen de manera impredecible: nunca se sabe si el mar las va a mostrar. Por eso, cuando lo hace, la emoción a bordo es enorme. Ese día, el mar las mostró.
Eran nueve. Cuatro eran crías. Las otras cinco, por la forma de sus aletas, parecían hembras adultas, o al menos no machos con aleta desarrollada. Ahí su experiencia como guía marcó la diferencia: Juan Pablo sabe que esas imágenes valen mucho más que el recuerdo de una buena jornada, son la clave para poder identificarlas individualmente.
Dos orcas con nombre y perfil
Con esas fotos se identificaron y catalogaron dos individuos. Junto al resto de la tripulación, Juan Pablo terminó llamándolas Lía (Oe-0115) y Emi (OE-0114).
Puede sonar a un gesto pequeño, pero no lo es. Catalogar una orca significa reconocerla como un individuo único, por la forma de su aleta, sus muescas, su montura y sus cicatrices, y darle un lugar propio en el catálogo. Desde ese momento, cada vez que alguien la vuelva a fotografiar, esa nueva imagen se suma a su historia.
Cómo nombramos a las orcas

Cada orca del catálogo se identifica de dos maneras: un código permanente, como "OE-0114", y un nombre. El código es su identidad estable y neutra, la que no cambia nunca. El nombre es lo que la vuelve cercana, y muchas veces lo elige quien la encontró. En este caso, la tripulación que salió ese día.
A diferencia del código, el nombre no es único ni fijo. Distintas personas o comunidades pueden conocer a la misma orca con nombres diferentes, y la plataforma está pensada para respetarlo: puedes llamarla como la conozcas, y eso no cambia cómo la nombran los demás. Lo que todos compartimos es el código, el hilo que asegura que, más allá del nombre, estemos hablando del mismo individuo.
Nombrar a una orca no es un capricho. Es lo que hace que dejemos de ver "una orca" y empecemos a reconocer a un individuo con historia. Si te interesa cómo pensamos los nombres y los códigos, lo contamos en detalle en este post.
Las primeras de Chile

Lía (Oe-0115) y Emi (OE-0114) son los dos primeros perfiles, en nuestra plataforma, de orcas avistadas en aguas chilenas. Y eso, para nosotros, es motivo de celebración.
La idea de fondo siempre fue construir un catálogo global. Las orcas no entienden de fronteras, y un catálogo hecho entre muchos tampoco debería tenerlas. Orca Explorer empezó documentando orcas de la costa argentina y hoy está dando sus primeros pasos por el cono sur. Este es su primer capítulo en Chile.
Y es un capítulo enorme por escribir. En Chile se registran orcas a lo largo de toda su costa, y todo parece indicar que los distintos grupos realizan grandes desplazamientos entre una zona y otra. Cuánto se mueven, por dónde y cada cuánto es algo que recién empezaremos a entender a medida que se sumen más registros.
Una población por reconocer

Hoy sabemos que hay orcas en las aguas de Chile. Lo que todavía no sabemos es quiénes son, cuántos grupos hay, cómo se relacionan y cómo se reparten a lo largo de la costa. Es, en buena medida, una población por reconocer.
Ahí es donde cada foto empieza a cambiar las cosas. Con cada avistamiento que se carga, dos mapas se van completando: el de la distribución general, que muestra dónde se han visto orcas en todo Chile, y el de cada individuo, que dentro de su perfil revela por dónde ha aparecido a lo largo del tiempo. Un punto no dice mucho. Cientos de puntos, aportados por muchas personas, empiezan a dibujar la trama: qué grupos frecuentan qué zonas, quiénes aparecen juntos, cómo se mueven a lo largo del año.
Ese mapa, hoy, está casi en blanco para Chile. Y se dibuja con lo que cada persona aporta.
¿Ya has visto a estas orcas? Si las reconoces en alguna de tus fotos, o si tienes imágenes de otras orcas en la costa chilena, tu aporte puede ser la pieza que falta. Cada avistamiento, anterior o posterior, ayuda a reconocer a estos individuos y a entender un poco mejor cómo está poblado el mar chileno.
Sube tu avistamiento en orcaexplorer.com y suma tus orcas al catálogo.

