Hay reencuentros que cambian la escala de un proyecto. Este es uno de ellos. Duna (OE-0013), una de las orcas del grupo que dio origen a Orca Explorer, volvió a aparecer a cientos de kilómetros de distancia, más de tres años después de la única vez que lo habíamos visto. Y recién pudimos reconocerlo a días de nuestro lanzamiento, gracias al aporte de un explorador. Esta es su historia.
El grupo que dio origen a Orca Explorer

Foto: Kevin Zaouali, Orca Explorer, 28/11/2021
En 2021, durante el rodaje de un documental en el Golfo Nuevo, Kevin Zaouali se encontró con un grupo de cerca de treinta orcas. Estaban dispersas en una zona amplia del mar, nadando de forma errática y sumergiéndose por largo rato. Alrededor flotaban escamas, señal de que se alimentaban de algún tipo de pez.
Pronto quedó claro que no pertenecían a la población conocida de Península Valdés. Y, más llamativo aún, nadie las había visto antes ni volvió a verlas después. Del análisis de las imágenes se pudo identificar a más de media docena de individuos, entre ellos Iñe (OE-0001), Romo (OE-0009), Sierra (OE-0010), Neptuno (OE-0011), Tongo (OE-0012), Duna (OE-0013), Río (OE-0014) y Mila (OE-0017).
Ese encuentro con un grupo desconocido fue el que terminó de impulsar la creación de Orca Explorer. La idea de fondo era simple: si juntáramos las fotos que muchas personas sacan a lo largo de la costa, tal vez podríamos volver a encontrar a estas orcas. Duna acaba de demostrar que esa idea funciona.
El reencuentro

El primer encuentro había sido el 28 de noviembre de 2021. El segundo llegó el 30 de abril de 2025, tres años y cinco meses después, de la mano de Lucas Beltramino, que fotografió a Duna en el Parque Provincial Patagonia Azul, un área natural protegida creada recientemente sobre la costa de Chubut, en el golfo San Jorge.
El dato no es menor: ese parque está varios cientos de kilómetros al sur del Golfo Nuevo, donde lo habíamos visto por primera vez. Esa foto encontró su lugar a apenas diez días de nuestro lanzamiento: al comparar sus marcas con las del catálogo, lo reconocimos. Era Duna, el mismo individuo, en un punto del mar muy lejano al del encuentro original. Por la forma y el tamaño de su aleta dorsal, además, podemos inferir que es un macho.
Por qué este reencuentro importa tanto

Es la primera vez que volvemos a ver a un integrante de aquel grupo. Y lo que lo hace especial no es solo el reencuentro en sí, sino cómo ocurrió.
Una orca que apareció una única vez, sin registros previos ni posteriores, vuelve a ser identificada años más tarde y a gran distancia, a partir de la foto de una persona que estaba en el lugar indicado. Eso es exactamente lo que esta plataforma busca hacer posible: convertir avistamientos sueltos, tomados por distintas personas en distintos momentos y lugares, en una historia continua sobre cada individuo.
Que una foto tomada en 2025 haya podido conectarse con un avistamiento de 2021, y que esa conexión surgiera a poco de nuestro lanzamiento, es la prueba temprana de que un catálogo construido entre muchos puede lograr lo que ningún observador podría hacer solo.
La esperanza de volver a ver a Iñe
Si Duna reapareció, es razonable pensar que las demás orcas de su grupo también están ahí afuera, en algún lugar de la costa. Entre ellas, Iñe (OE-0001), el primer individuo del catálogo y el rostro de aquel encuentro fundacional.
Cada nuevo avistamiento que se suma a la plataforma aumenta las chances de un próximo reencuentro. La historia de este grupo dejó de ser un punto aislado en 2021 y empezó a tener continuidad. El resto depende de cuántos ojos sigamos sumando.
Cómo podés ayudar
Si tenés fotos de orcas en la costa patagónica, viejas o recientes, podés sumar tu avistamiento a Orca Explorer. No importa si no sabés a qué individuo corresponde: esa es justamente la tarea que hacemos al compararlas con el catálogo. La próxima pieza del rompecabezas puede estar en tu cámara.
Conocé a Duna, a Iñe y al resto del catálogo, y sumá tu aporte, en orcaexplorer.com

